martes, 13 de septiembre de 2011

Reflejo

-Mira, corre, ¡tienes que ver esto!-dice él, emocionado-¡Es ella! El amor de mi vida, la he encontrado.
-Espera, espera.-se inquieta ella, mientras se colocan frente a un espejo. Él se separa un poco y la deja sola, frente al espejo.
-Mira, está ahí, enfrente de ti.-explica él, con los ojos brillantes.
-Oye, pero si esto es un espejo.-se queja ella.
-Lo sé.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Estrellas

Es un descampado, verde, mullido, pero ante todo confortable. Se encuentran sentados encima de la hierba, pero bajo el cielo nocturno. No se tocan, pero las miradas vienen y van.  
-¿Sabes?-pregunta él de repente, mirando al cielo pensativo.  
-¿Qué?  
La curiosidad de la chica crece por momentos, y cuando lo mira, cree poder comérselo a besos en este mismo instante. 
Se contiene.  
-Creo que las estrellas deberían llevar tu nombre.-explica por fin.  
Ella frunce el ceño.  
-¿Ah, sí? ¿Por qué?-no entiende a qué demonios viene eso.  
-Porque a pesar de que parecen encontrarse increíblemente cerca de tí,-entonces la mira, sabe que están cerca, sin tocarse-siempre se encuentran demasido lejos. Inalcanzables.

sábado, 27 de agosto de 2011

Lluvia

Los gritos se escuchan por doquier.
-Oh, Dios, estás siendo absurda.-exaspera él, caminando por la casa, sin saber qué hacer.-¡Esto no tiene ningún sentido!
Ella lo mira, tiene lágrimas en los ojos.
-No tenemos porqué sufrir de esta manera, y lo sabes.-caen de sus ojos silenciosas gotas por sus mejillas.-Creo que lo mejor es que lo dejemos...
Él la mira como si le hubiera dicho que la muerte está tras de sí. Peor aún. La muerte es más fácil de superar, no sientes, pero aquí sí. No puede abandonarla y ella no puede estar hablando en serio. Se acerca a ella en dos zancadas y le seca las lágrimas con las manos, la coge de los brazos, pero no se atreve a abrazarla. La discusión había sido fuerte.
-No puedes estar hablando en serio, no puedo dejarte. No.
-¡Estamos sufriendo, discutimos cada dos por tres...!-se altera ella.
-¡Prefiero discutir contigo que hacer el amor con cualquier otra!-exclama él. Ambos se miran y él la abraza, que rompe a llorar entre sus brazos.
-¿Por qué?-pregunta. Lo sabe, pero necesita oírlo. Odia discutir con él.
-Porque te quiero.-cuncluye con un beso en su pelo.
Tiene que admitir, que por un momento, se vio solo, sin ella. Y por aquella razón la abraza más fuerte. Ambos cierran los ojos. Él llora por dentro, ella lo hace por fuera. El cielo, como señal de desahogo, comienza a llover.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Amantes

Ser amado nunca implicó el derecho de poseer. Simplemente es algo que se entrega por placer. Amar es estar con esa persona aunque por medio se encuentren miles de kilómetros o un simple roce. Un beso es un acto de amor que se malgasta con facilidad cuando su significado no consta con palabras. Una caricia dice todas las palabras que un poema puede expresar, sólo que su idioma es el silencio. Únicamente vale sentir en el amor. Nada es más importante que otra persona por la que haces o harías cualquier cosa. Saber, tener presente que tus pensamientos ya no te pertenecen a tí, sino a quien quieres. Que ya no eres tuyo, sino también de otro. El corazón es lo que mantiene con vida a la raza humana, sin él no podríamos vivir, ¿no? Entonces cuando entregamos nuestro corazón a esa persona, ¿no morimos en vida? Entregarte a ese alguien que habita en tu corazón es la única prueba de que amarse no es poseer. Es entregar tu corazón, lo que te da vida en este mundo, por amor.

martes, 26 de julio de 2011

Cobardía

Y ahí está. Frente a ella. Admirándose el uno al otro. Siente que quiere, que puede, que tiene que hacerlo. Pero no lo hace. No sabe cómo, pero se queda quieto. Ella lo mira, y él se congela, sólo para derretirse al instante. Unas mariposas carnívoras lo devoran por dentro, donde ella no puedo verlo. Pero, ¿por qué ella? ¿Por qué precisamente es ella la que ocupa sus pensamientos? ¿Por qué la extraña y la desea cada noche? ¿Por qué?
-¿Por qué me miras tanto?-pregunta curiosa la chica.
Él sonríe, ¿qué decirle? ¿Que se muere por abrazarla y sentirla suya? ¿Que su cuerpo desespera por besar sus labios? Absurdo. Sin embargo, no deja de mirar sus ojos castaños. Sin embargo, se inclina levemente hacia su boca, con el corazón a mil. Sin embargo…, en el último instante cierra los ojos y pega su frente a la de ella suavemente, porque la razón vence al corazón una vez más. Y sabe que sus labios jamás serán suyos.
-No puedo contestar a tu pregunta con palabras.-dice el muchacho con una voz de lo más resentida.
Ella se sorprende abriendo mucho los ojos, sonrojándose. Sus frentes aún están pegadas, pero no hacen ademán ninguno de querer apartarse. Ahora es ella la que se fija en sus labios, y deseo la recorre. Demasiado tiempo negando sus sentimientos.
-Entiendo cómo te sientes.-contesta convencida.
Pero él niega con la cabeza, aún sus ojos se encuentran cerrados.
-No sabes nada de mis sentimientos-susurra él. Su voz era pura impotencia.-Sólo te diré que deseo besarte justo ahora…-abre los ojos lentamente, con la triste verdad pintada en ellos-Y soy un cobarde por no hacerlo.

martes, 10 de mayo de 2011

Prohibición

Y con un beso empieza todo. 
Los labios que rozan contra los de ella lo encadenan para siempre, sintiendo que puede desafiar al tiempo y permanecer junto a ella hasta el fin del mundo. Pero no puede. Lo extraño, o fascinante, es que sólo lo admite cuando sus labios se han separado, haciendo entonces que el tiempo prosiguiera su curso con normalidad. No se atreve a soltar el agarre de sus brazos alrededor de ella por miedo a que, aparte del momento eterno que le exigía al tiempo y que éste le ha robado, el destino también intente apartarla de él. Una mano delicada y de tacto celestial se aproxima a su cara y él cierra los ojos para absorber cada una de las sensaciones que le otorga. Se sorprende al ver que es una lágrima lo que limpia la caricia, y se da cuenta de que su dolor también se ha manifestado físicamente. Porque después de la felicidad viene la tristeza. Porque después del placer viene el dolor. Porque después de tenerlo todo sientes anhelo. Por eso. Por todo. Por nada. Porque después de haber probado lo que sabías que no podías, te das cuenta de que fue maravilloso. Y es ahí cuando te preguntas, ¿mereció la pena?

sábado, 16 de abril de 2011

Tiempo

 
Tic, tac. Hace el reloj. Tic, tac.
También puedes oírlo. Tic, tac.
Y entonces ocurre... Tic, tac.
El mundo se detiene. . . bajo un susurro llamado tiempo que controla el paso de la vida. Se para y observa, como si hubiera despertado de un largo sueño. Mira a su alrededor, abriendo bien los ojos, que a causa de su inexistencia no pueden ser llenados por lágrimas. El Tiempo admira el mundo, ahora mismo congelado bajo sus pies, y ve tal desastre. Después de su larga siesta con los ojos cerrados, se ha dado cuenta de que su trabajo está apunto de terminar. Su siesta se convertirá en un parpadeo una vez haya vuelto a cerrar sus ojos.
En absoluto abatido por el desamparo que ocurrirá y por el catastrófico final que le espera a su labor, vuelve a cerrar los ojos y la vida continua, sin que nadie se de cuenta... Tic, tac.
Hace el reloj.

lunes, 11 de abril de 2011

Amistad :)

Amistad es aquello que siempre está. Amistad es querer sin amar. Amistad es un camino que tenemos que encontrar, pero que no todos tienen la suerte. Amistad no es interés o una simple palabra. La Amistad es la compañía que uno ofrece a su confidente sin importar el resultado. Amistad es querer a distancia, es sentir la unión de sentimientos y confesiones que se entregan uno a otro. Es querer sin amar. Es algo que siempre está. Y que siempre estará, porque si es Amistad…, nada puede romperlo. Nada.

martes, 5 de abril de 2011

¿Locura?

La locura no es algo que se consiga con facilidad. Hay que trabajarla y estudiarla, hay que pulirla y amaestrarla. La locura es un amigo fiel que te sigue a cualquier parte, que te apoya en cada decisión. Tiene un amigo y un traidor, no se sabe cual es cual, pero uno es la mentey otro el corazón. Actuamos según los impulsos de nuestra compañera inseparable, que no traiciona, sólo arriesga. La locura no se mide, es algo que está. Sin medida. Se expresa de muchas maneras; amor, soledad, venganza, muerte..., sus amigos. Nuestra amiga la locura tiene muchos más amigos, aunque ese hecho no nos agrade lo más mínimo, porque, y digo yo… ¿No estamos más locos al intentar separar a la locura de sus “amigos” y quedárnosla únicamente para nosotros?

sábado, 2 de abril de 2011

Skayler

Lucho por alcanzarte,
pero estás ya demasiado lejos,
y sin respiración me quedo,
sentado en la hierba,
aún te espero.

Observo cómo te desvaneces,
como un haz de luz,
de la luna impaciente,
tan blanca como tú.

Veo cómo te vas, levitas,
desapareces ante mí,
sin dejar nada atrás,
nada, excepto a mí.

Aún estás conmigo,
puedo sentirlo dentro,
el recuerdo de tus ojos,
me hace sentir sufrimiento.

¿Por qué tuviste
que irte ante mí?
¿Por qué tu recuerdo
permanece aún aquí?

Lucho por alcanzarte,
pero estás ya demasiado lejos,
y sin respiración me quedo,
sentado en la hierba,
aún te espero.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Inexistencia


Quiero cerrar los ojos y desaparecer para el resto del mundo,... pero sé que no es fácil. Sé que si los cierro, es el mundo el que desaparece.

jueves, 10 de marzo de 2011

Consecuencias

Se encuentran sus miradas bajo un techo de plástico transparente, en el que no pasa la gente. Están solos. Están enamorados, o eso creen.
Los ojos claros de él buscan los de ella pidiendo explicaciones; acaba de acorralarlo contra la fría pared del túnel superficial en el que se encuentran. Las manos de ella se posan delicadamente en los pectorales bien formados de él.
-¿Qué haces?
Las manos vuelan de pectorales a espalda, amenazando con una mortífero abrazo de oso.
-¿Tú qué crees?
Él se aleja con precaución, ella frunce el ceño.
-Podrían vernos-dijo él en un tono bajo, como si estuviera mal.
El ambiente era muy tranquilo. Era por la tarde, las familias normales estarían acabando de comer en estos momentos. Ellos no tenían..., ese tipo de hambre. El asfalto era pisoteado por sus zapatillas. Las de ella elevando el talón.
-¿Y qué? Que nos vean-sonrió ella.
Él correspondió su sonrisa, y se inclinó para besarla, se moría de ganas. Ella, para sorpresa de él, le detuvo. El chico la miró con pena y confusión, lo iba a volver loco definitivamente.
-¿Me quieres?-preguntó ella.
Abrió tanto los ojos, que pensó se le caerían de la sorpresa. ¿Por qué le preguntaba eso? ¿Acaso no estaban juntos? ¿Acaso sus manos no se entrelazaban con las de ella cuando paseaban? ¿Acaso no le decía siempre que le encantaba el color oscuro de sus ojos? Sólo había una conclusión final; Jamás entendería a las mujeres.
-Clar...
-No.-le cortó como un cuchillo corta mantequilla. Le cogió la cara entre sus manos y obligó a sus ojos a mirarla.-Mírame. Mírame y recuerda quién soy para ti. Mírame y piensa en todo lo que hemos vivido los dos. Nuestros paseos, caricias, miradas, discusiones, besos, malos y buenos momentos,... Mírame y dime qué soy en tu vida. Si realmente me quieres.
Completamente en shock por sus intensas palabras, la mira.
Entendiendo sus palabras, cambiando poco a poco la expresión en sus ojos claros, en sus pensamientos, en sus sentimientos. La mira, y ve realmente. No se había dado cuenta de todo lo que había pasado juntos. Recodar los actos hechos hasta ahora. Recordar. Recodar hace aclarar cosas olvidadas, y ahora es cuando se da cuenta, ahora es cuando apreta su mano con la de ella, ahora es cuando ve la línea de su cuello, mil veces besado por sus labios, ahora ve su pelo, castaño y lacio, sus ojos, dos estrellas completamente oscuras capaces de brillar por si solas, sus pecas, graciosas y juveniles. Ahora ve sus labios, y siente. Es justo ahora cuando le vuelve a latir el corazón, que se había quedado mudo.
-Te quiero.-susurró.
Sus labios se fundieron con los de ella en un beso voraz, cargado de deseo y ternura. Devoró sus labios con cada beso, con cada latido, con cada impluso. Respiraba de ella, porque era todo lo que necesitaba. Lo que quería, lo tenía entre sus brazos.
Con sus frentes pegadas, respiraron suavemente. Ella sólo sonreía, él simplemente la miraba. Si ella era feliz, ¿qué motivo tenía él para no serlo? De improvisto, la abrazó fuertemente, jurando con sus brazos que siempre estarían juntos.
-Eh...,-comenzó ella, separándose lentamente de él.-Dime que "eso" es tu móvil.
Estaba tan sonrrojada que cuando sonreía parecía un tomate.
-No-sonrió él-Son las consecuencias de mis actos.